- 22 septiembre 2025
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Seleccionar un audífono para un niño con pérdida auditiva es una decisión compleja que requiere atención a múltiples factores. Más allá de mejorar su capacidad auditiva, el dispositivo correcto contribuye directamente al desarrollo del lenguaje, la interacción social y el desempeño escolar. Un diagnóstico temprano y una elección adecuada fortalecen su autonomía, favorecen su autoestima y permiten que se desenvuelva con confianza en su entorno diario.
A diferencia de los adultos, los niños atraviesan etapas de desarrollo aceleradas, tanto a nivel físico como cognitivo. Por eso, los audífonos pediátricos deben ofrecer algo más que amplificación, deben acompañar ese proceso de crecimiento de manera flexible, segura y eficiente.
Factores médicos y técnicos que debe considerar
El primer paso esencial es realizar una evaluación auditiva profesional. La audiometría infantil permite identificar con precisión el tipo y grado de pérdida auditiva, lo que servirá de base para seleccionar un dispositivo compatible con las necesidades específicas del niño. En nuestra Clínica de Rehabilitación Auditiva, realizamos estudios auditivos en un ambiente preparado para atender a niños de forma segura y eficaz.
La elección del modelo también debe adaptarse a la edad. En bebés y niños pequeños, los audífonos retroauriculares (BTE) son la opción más recomendada porque:
- Se ajustan mejor a los oídos en crecimiento.
- Permiten reemplazar los moldes fácilmente sin cambiar el audífono.
En edades escolares, resulta fundamental que el dispositivo facilite la participación activa en clases. La compatibilidad con sistemas de frecuencia modulada (FM) o micrófonos remotos permite al niño escuchar con mayor claridad al docente, incluso en ambientes ruidosos.
Por otro lado, la facilidad de uso es clave para garantizar un uso constante. Algunos modelos cuentan con funciones como baterías recargables, indicadores visuales y controles sencillos, que facilitan el manejo diario tanto para los niños como para sus cuidadores. Además, los materiales resistentes al agua y al polvo ofrecen mayor durabilidad ante la actividad física propia de la infancia.
Existen otras variables que se deben de considerar al momento de elegir los audífonos, le compartimos más detalles:
Adaptabilidad y apoyo a largo plazo
El cuerpo del niño crece y su audición puede cambiar con el tiempo. Por eso, es importante elegir audífonos que puedan ajustarse a medida que evoluciona su desarrollo. Los modelos con moldes intercambiables son una solución práctica y económica, ya que permiten adaptar el ajuste sin necesidad de cambiar el dispositivo completo.
También es recomendable realizar controles periódicos para revisar el funcionamiento del audífono y realizar los ajustes necesarios. En CR Auditiva, brindamos acompañamiento continuo para las familias, incluyendo seguimiento técnico, mantenimiento y orientación especializada durante todo el proceso de adaptación.
Otro aspecto importante es el entorno académico. Algunos dispositivos permiten conectarse directamente a sistemas de sonido del aula, facilitando así que el niño mantenga la atención y comprensión necesarias para su aprendizaje. Esta funcionalidad puede marcar la diferencia en su integración escolar y desempeño educativo.
Lo más importante al tomar la decisión
Aunque las funciones adicionales y el diseño exterior puedan resultar atractivos, la prioridad debe centrarse en aspectos fundamentales como:
- La potencia auditiva adecuada según el diagnóstico clínico.
- La comodidad, resistencia y facilidad de uso del dispositivo.
Solicitar una prueba de adaptación es una excelente manera de evaluar la respuesta del niño antes de confirmar la elección final. Esta etapa permite observar cómo se adapta al nuevo entorno sonoro y realizar los ajustes necesarios desde el inicio.
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